Sí existe un cerebro musical, según investigaciones realizadas por neurocientíficos. Se ha visto incluso cómo los cerebros de los músicos presentan varias zonas más grandes de lo normal.
Numerosos estudios ya señalan los efectos beneficiosos de la música: desarrolla el cerebro humano favoreciendo el desarrollo de nuevas capacidades, incrementa la conexión interhemisférica, recupera funcionalidades, etc.
Si además se toca un instrumento musical, los efectos se amplían,
«Practicar de forma habitual mejora las habilidades del lenguaje, la memoria, la conducta o la inteligencia espacial…»
«Tocar un instrumento involucra a casi todas las áreas del cerebro a la vez, especialmente los córtex visual, auditivo y motor»
Se ha estudiado también los beneficios de la música en los niños,
El niño que vive en contacto con la música aprende a convivir de mejor manera con otros niños, estableciendo una comunicación más armoniosa… La etapa de la alfabetización del niño se ve mas estimulada con la música… Además, facilita a los niños el aprendizaje de otros idiomas, potenciando su memoria… Con la música, la expresión corporal del niño se ve mas estimulada.
La sanación a través del AMOR, así en mayúsculas, parecería ser algo muy bello que desgraciadamente no se corresponde con la realidad.
Los efectos perjudiciales del azúcar en nuestro organismo, sobre todo el blanco refinado, es ya ampliamente conocido.
La enfermedad es considerada la mala de la película, como un alien que viene de fuera y nos atrapa convirtiéndonos en víctimas.
Hace unos días leí acerca de un estudio realizado sobre el Paracetamol, uno de los analgésicos más comunes, que indicaba un efecto secundario totalmente inesperado, ¡afectaba a la empatía y compasión de la persona que lo consumía!
Las Terapias Reflejas son aquellas que trabajan en una parte del cuerpo para llegar a la totalidad de éste. Nuestro cuerpo es un holograma donde el todo se refleja en las partes y cada parte refleja el todo.
A estas alturas plantearse si la mente, las emociones, las creencias, el tipo de alimentación; influyen en nuestro estado de salud o enfermedad, es como plantearse si el sol gira alrededor de la tierra.
¿Creerías que las palabras, el cómo hablas, puede actuar sobre tu salud, tu cerebro y hasta tu ADN?
Dicen que más vale prevenir que curar, sin embargo parece que sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando llueve.
¡Feliz año 2018!
En estas fechas de final de año y nuevos propósitos para el nuevo año, me gustaría compartir unas charlas, películas, libros, que he encontrado interesantes e inspiradores.








