MTC: «La Tierra como nuestro Centro»

MTC: La Tierra

Fuente:ariben

Según la Medicina Tradicional China y su teoría de los Cinco Elementos: Agua, Madera, Fuego, Tierra y Metal; todo lo que existe en la vida se puede englobar dentro de estos cinco elementos, desde órganos corporales, emociones, estaciones, colores, sabores, direcciones geográficas, etc.

Según estos cincos elementos, hay cinco estaciones: otoño, invierno, primavera, verano y estío.

Al elemento Tierra le corresponde el estío, final del verano y antes de la llegada del otoño, y a las últimas semanas de cada estación. Es un periodo de transición y pueden aparecer características de todas las estaciones: calor, lluvia, humedad, sequedad.

La Tierra se asocia a una quinta dirección: el Centro. Y precisamente en los periodos de transición es cuando más centrados en nosotros mismos tenemos que estar, permanecer en nuestro centro evitará el miedo, la duda, las euforias o tristezas exageradas, etc.

El artículo «La Tierra o la Fortaleza de la Seguridad» de Ari Ben, describe así la Tierra:

«El Elemento Tierra es nuestra estabilidad, nuestra contención, nuestro centro. Es la simiente de nuestra existencia física y por ello la sentimos como sólida, quieta e inmóvil. De ahí lo aterrador de los terremotos, las erupciones volcánicas, los tsunamis….Todo aquello que nos represente apoyo en nuestra vida, representa la Tierra.

En los primeros días de vida nos alimentamos de nuestra madre, de ella recibimos nuestro primer apoyo y es de quien dependemos emocional y nutricionalmente. Así como la leche materna inmuniza al bebé, la Tierra en equilibrio protegerá y favorecerá nuestro sistema inmunológico. Muchas culturas, a través de los tiempos, han llamado y sentido a La Tierra como “Madre”, aquí en América, “La Pacha-mama”, “Gaia” (diosa de la antigua Grecia) en Europa.

Cuando nuestra primaria nutrición está satisfecha nos sentimos centrados, relajados, despreocupados.»

El elemento Tierra está asociado a nivel corporal con el Sistema Digestivo en general y en particular con el Bazo, Páncreas, Estómago y Boca; y con el Sistema Linfático, el tejido conjuntivo y la carne.

La Tierra está asociada a los ritmos de la naturaleza y a nuestros propios ritmos. En la mujer se asocia al ciclo menstrual, a su regularidad y fluidez. Y una característica de la Tierra es la fertilidad.

El gusto es el sentido asociado a la Tierra, ésta nos permite «saborear» los alimentos y la vida. Aquí se genera uno de los primeros placeres: el del alimento, de él depende la supervivencia de nuestra estructura.  De ahí el refrán: “estómago lleno, corazón contento”.

El sabor asociado es el dulce, pero el dulce de la leche materna, del cereal, no el dulce del azucar.  Los productos azucarados estancan y desequilibran a la Tierra.

La humedad es la energía celeste asociada a la Tierra, ésta la necesita para ser fértil, al igual que nuestro cuerpo necesita una cierta humedad para su buen funcionamiento, para que la carne mantenga su lozanía, para que seamos «fértiles» en todos los sentidos.

A nivel mental la Tierra está asociada a las actividades mentales, al desarrollo intelectual, a la memoria.  Nos proporciona la capacidad de la reflexión, formar pensamientos y opiniones una vez hemos «digerido» las experiencias o conocimientos.

Cuando el elemento Tierra lo tenemos desequilibrado apareceran problemas digestivos: digestiones pesadas, lentas, problemas en la boca o en los labios, trastornos en la alimentación: comemos compulsivamente o perdemos el apetito, disminuye el sentido del gusto.  En definitiva, perdemos uno de los centros que nos sostiene: el alimento, su relación con él de una forma equilibrada, sostenible.  Y en la mujer pueden aparecer desequilibrios en el ciclo menstrual y problemas de fertilidad.

A nivel emocional y mental caemos en obsesiones, preocupaciones, estancamientos – darle y darle vueltas al mismo tema, sin encontrar solución, sin tomar ningún camino, paralizada la acción; nos sentimos abotargados emocional y mentalmente, perdemos el gusto por la vida, el apreciar lo que tenemos.

El sistema digestivo está muy estrechamente relacionado con el sistema nervioso, por lo que cualquier tipo de tensión nerviosa afectará a la salud de nuestro sistema digestivo.  Éste no sólo recibe y digiere el alimento sino sentimientos y pensamientos.

El Dr. Elson M. Haas expone en su libro La Salud y las Estaciones a modo de conclusión sobre el elemento Tierra:

“El estío marca la transición en la naturaleza y de ajuste en nuestras vidas, marca el cambio desde la expresión hacia el exterior de la primavera y el verano a la interiorización del otoño y el invierno. Esta época está asociada con el elemento tierra, que representa el centro estable de nuestra existencia, fértil y centrado en la forma y la manifestación…. La nutrición es importante para su bienestar y estado de energía … La claridad en su dieta le permitirá pasar bien por muchos problemas externos y por la transición entre estaciones. Su dieta afecta a todos los aspectos de su vida… Para ver la vida tenemos que ir al Centro; lo único que necesitamos hacer es fluir: ése es el modo auténtico de crecer. Por tanto, déjese ir.”

¿Cómo nos nutrimos a todos los niveles, agradecemos lo que la vida nos ofrece y confiamos en ella, somos capaces de dar y recibir de corazón?

2 Responses to MTC: «La Tierra como nuestro Centro»

  1. Teresita 24/09/2014 at 01:43 #

    GRACIAS!!!

  2. Mª Antonia Crevillen 24/09/2014 at 11:49 #

    De nada Teresita, un placer compartir. Un saludo

Deja un comentario

catorce + 1 =

Visit Us On TwitterVisit Us On FacebookVisit Us On YoutubeVisit Us On Linkedin