¿Te ocurre o te ha ocurrido que tu cuerpo decide marearte, literalmente?
El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) puede ser la causa. Suele aparecer al mover la cabeza, como cuando te giras en la cama, te incorporas, inclinas la cabeza hacia arriba o hacia abajo, y de repente todo da vueltas. No es peligroso, pero sí muy incómodo.
Quien lo ha vivido sabe que te puede dejar inseguro, inestable, con pocas ganas de moverte.
Mavi, alumna y además médico, decidió aplicar la Terapia de Colores y Números en un caso así.
¿Su enfoque? Sencillo y preciso.
Por un lado, reforzó la “tierra”, esa sensación de estabilidad que todos necesitamos, con un punto amarillo bajo la uña del dedo anular derecho.
Y por otro, cambió la “dirección” aplicando un punto en color rosa bajo la uña del dedo corazón izquierdo.
¿El resultado?
El vértigo fue cediendo y la persona empezó a recuperar algo tan básico como la seguridad en su propio cuerpo.
Asi, sin complicaciones, con algo tan simple como aplicar color en el lugar adecuado.
Y lo interesante: esto no es algo reservado a especialistas.
Si te gustaría entender cómo aplicar estos colores con sentido puedes empezar por mi libro, Bienestar y Salud a través de las Manos: Terapia de Colores y Números.
Y si quieres profundizar más, está el curso de Terapia de Colores y Números, donde aprendes cómo usar esta creativa terapia con seguridad y claridad.
Puedes reservar tu plaza para el próximo curso escribiéndome a: marancre@gmail.com
Recuperar el equilibrio puede empezar con algo tan pequeño como puntos de colores.
Puedes conseguir mi libro, Bienestar y Salud a través de las Manos: Terapia de Colores y Números, AQUÍ.










No comments yet.